Encuentro entre humanos y perros
Conocido es el espíritu impetuoso del ser humano en el que antropólogos y sociólogos coinciden dando pie a constantes episodios evolutivos, superando ciclos geológicos y atmosféricos determinantes para su desarrollo. Asimismo, hemos tenido un compañero evolutivo que nos ha acompañado por miles de años, tratándose del perro (Canis Lupus Familiaris), cuya domesticación estimada entre 19.000 y 8.000 años atrás fue gradual, lenta y necesaria. Basado en estudios recientes como el de O. Thalmann; N. Wahlberg, denominado "Complete Mitochondrial Genomes of Ancient Canids Suggest a European Origin of Domestic Dogs," Publicado en la revista Science el 14 de Noviembre de 2013, se estima que el encuentro de especies surgió en Europa en el que los lobos aprovecharon los restos de comida que dejaban los humanos en
los lugares de caza o cerca de sus asentamientos y estos
se beneficiaron de la protección y defensa frente a otros depredadores
que les ofrecían los lobos al merodear en las proximidades de sus
poblados.
Con el pasar de los años que sin darse cuenta estas especies, se convirtieron en milenios, y que dicha relación simbiótica se agudizó ocasionando en el lobo (canis lupus) algo extraordinario, que se traduciría a la multiplicación de razas dentro de la misma especie.
Muy conveniente nos resulta la definición que dá la Real Academia de la Lengua Española a la palabra utilidad, señalándose como el Provecho, conveniencia, interés o fruto que se saca de algo. Que para no ofender a la memoria Charles Darwin sustituíremos el término algo por perro, por lo que basado en la utilidad que le dio el hombre a su nuevo compañero de aventuras obligó al antiguo canis lupus a evolucionar en el perro doméstico (canis lupus familiaris), generando en un sin fin de tamaños, colores, estructura y fortaleza.
El hombre contemporáneo ha sabido sacarle provecho a las diferentes presentaciones que por mezclas (muchas provocadas a nuestro antojo) han derivado en un animal provechoso para tareas casi imposibles anatómicamente al ser humano que en un principio coadyuvaron con el pastoreo, defensa y protección, caza y rastro entre otros.
Muy conveniente nos resulta la definición que dá la Real Academia de la Lengua Española a la palabra utilidad, señalándose como el Provecho, conveniencia, interés o fruto que se saca de algo. Que para no ofender a la memoria Charles Darwin sustituíremos el término algo por perro, por lo que basado en la utilidad que le dio el hombre a su nuevo compañero de aventuras obligó al antiguo canis lupus a evolucionar en el perro doméstico (canis lupus familiaris), generando en un sin fin de tamaños, colores, estructura y fortaleza.
El hombre contemporáneo ha sabido sacarle provecho a las diferentes presentaciones que por mezclas (muchas provocadas a nuestro antojo) han derivado en un animal provechoso para tareas casi imposibles anatómicamente al ser humano que en un principio coadyuvaron con el pastoreo, defensa y protección, caza y rastro entre otros.

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